Lectura Quebrada – Iglesia La Natividad de Nuestra Señora

Lectura Quebrada – Iglesia La Natividad de Nuestra Señora

Es bien sabido del intelecto y la maestría que poseían los arquitectos e ingenieros del pasado, quedando esto plasmado en esas magníficas obras que han llegado hasta nuestros días, como nuestra magnífica iglesia parroquial o como algunos la llaman, la catedral de Villanueva de la Reina (La Natividad de Nuestra Señora).

Es de suponer que antes de levantar este monumento habría un proyecto que respondía al por qué se colocaba cada elemento en cada sitio, pero para nuestra desgracia no conservamos ningún documento que a día de hoy nos aclare tantas dudas sobre nuestra Iglesia.

Lo que sí sabemos es que nuestro templo tuvo diferentes momentos en cuanto a su evolución formal y estética se refiere, quizás para amoldarse a las modas de cada momento, visto sobre todo en su interior donde florecen los diferentes estilos que la componen y que envuelve su imponente muro que si parece acabado. Digo “parece” porque no es así, y no me referiré a que la portada no estaba concluida hasta no hace mucho tiempo, aunque algo sí tiene que ver esta portada en este artículo.

Esta portada sí se terminó de levantar, pero no como debía haber sido. Pero ¿cómo hemos de saberlo si no disponemos de esa información que está perdida?. Este interrogante se explicará con ayuda de la imagen y la comparación .

Para comparar hay que tomar un referente cercano y acabado. En este caso se plantea la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol de Mengíbar.

Portada la Natividad de Nuestra Señora      Portada San Pedro Apóstol

Si observamos su portada en el muro sur, descubriremos elementos muy similares a los que posee la de nuestra Iglesia. Ambas están formadas con arcos de medio punto moldurado con claves resaltadas a modo de pergamino decorado con acanaladuras. Estas puertas están flanqueadas por falsas pilastras sobre pedestal con la excepción de que la perteneciente a Villanueva de la Reina posee dos columnas de tipo dórico con basa y fuste acanalado así como los pedestales, que sobresalen más que los de Mengíbar con la finalidad de soportar las citadas columnas. Sobre las puertas, a ambas les sigue un entablamento rectangular con grandes cornisas y sobre estas un segundo cuerpo donde ya encontramos más diferencias.

La de Villanueva de la Reina posee una hornacina de vano liso flanqueada por pilastras acanaladas con capiteles pergaminados y a ambos lados los escudos del Cardenal Moscoso y Sandoval sobre mensulones invertidos y entre pináculos de media esfera, se remata este segundo cuerpo con un entablamento triangular moldurado de gran sencillez.

Detalle Portada San Pedro Apóstol - MengíbarPor otro lado, la de Mengíbar posee una hornacina con vano de media concha flanqueada por pilastras que terminan en capitel de decoración vegetal. A los lados, dos espacios reservados posiblemente para algunos escudos rematados con una decoración a modo de pergamino desplegado y sobre este un jarrón flameante, muy similar a la decoración que posee el estribo situado a la izquierda de la portada de la Iglesia de Villanueva de la Reina. La portada de Mengíbar se culmina con cornisa sobre zapata que lleva copete trapezoidal terminando en círculo con un escudo de Cardenal en él y a los lados decoraciones con motivos vegetales.

Como vemos empezó siendo muy similar hasta llegar a la mitad del segundo cuerpo, justo por donde quedó inacabada la perteneciente a Villanueva de la Reina, por encima de los escudos en línea recta y horizontal a toda la portada, seccionando la hornacina dejándola sin el vano de cuarto de esfera y sin toda la parte superior.

En los años 60 del siglo XX se termina la portada siguiendo el gusto neoclásico sin percatarse de que muy cerca de allí se encontraban los elementos que formaban parte de este conjunto. Nos referimos al marco que envuelve el relieve del ángel situado a la izquierda de la fachada pasado el estribo. Si nos fijamos bien, es muy similar que la terminación de la portada de la Iglesia de San Pedro Apóstol de Mengíbar al estilo de Alonso Barba, salvo por algunos cambios en la ornamentación, pero que en la composición final no distan mucho una de la otra.

Obras Portada la Natividad de Nuestra Señora - Cortesía de Miguel Peinado Blanco     Obras Portada la Natividad de Nuestra Señora - Cortesía de Miguel Peinado Blanco

Si la similitud no es muy clara, tan solo hay que fijarse en la ornamentación de la parte superior del copete villanovero, es el copete de Mengíbar solo que a escala más pequeña.

Detalle de la fachada de la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora      Detalle Portada San Pedro Apóstol - Mengíbar

Detalle ornamental de la Iglesia de la Natividad de Nuestra SeñoraOtro elemento que se encontraba en la parroquia villanovera, recientemente descubierto y que al parecer se desconocía su utilidad, es el cuarto de esfera de media concha que salió en la cabecera del templo, tras el retablo de Nuestra Señora de los Dolores, ahora reubicado en los pies para resguardar los Santos Óleos.

¿Cómo llegaron estos elementos a su actual ubicación?. Lo desconocemos, pero es extraño pensar que el responsable de la construcción del templo los colocó ahí porque sí, rompiendo la lectura concebida en su origen.

La opción que se plantea ante esta pregunta es que dichos elementos quedaron sin colocar. Más tarde, sin saber a donde pertenecían (por lo que ya podría no existir, ni proyectos ni planos) y para ser reutilizados, se ubicaron en los lugares que anteriormente hemos citado y así embellecer los muros de nuestro templo.

Bien, ya sabemos como podría haberse proyectado el diseño de la portada de nuestra Iglesia Parroquial, pero, ¿es lícito reestructurar la portada para devolverle su lectura?.

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